Actualizado: 18 de julio de 2008
Para saber esta respuesta, hay que remontarnos hasta 1900, cuando se estableció una norma que
regiría el color de los automóviles según por países.
A Italia le tocó el color rojo con
detalles blancos, pero además a Francia le tocó el color azul (color significativo de los
Bugatti), a Alemania el plateado (por algo las flechas de plata de Mercedes y Auto Union) y el
verde a Gran Bretaña (por ejemplo el Lotus). Esta norma duró hasta 1970, aunque en sí misma la
norma vale como pacto de caballeros.
Ferrari se hizo popular por los éxitos en las competencias a finales de la década de los
cuarenta, y los clientes preferían el color rojo a sus autos por las relaciones con los de
carrera. Pero existieron casos en que los cavallinos rojos no fueron rojos: En 1949, Juan Manuel
Fangio mandó pintar su Ferrari de azul y amarillo (colores que le corresponden a Argentina).
Cabe recordar lo dicho al principio, que los autos italianos de competencia no debían ser
totalmente rojos, por lo que es común ver a varias Ferraris competir con bandas blancas en la
carrocería.
Aunque en el día de hoy el color rojo es el más pedido por los clientes, existen en realidad
18 tonos diferentes, entre ellas algunas tonalidades del mismo rojo.
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