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Actualizado: 18 de julio de 2008

Battista Pininfarina
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Battista "Pinin" Farina, genial carrocero cuya obra perdura hasta nuestros días, nació en Turín
(Italia), el 2 de noviembre de 1893. Desde chico sintió curiosidad por los novedosos automóviles, y a los 17 años junto
con su hermano formaron una empresa que llamaron Stabilimenti Farina, especialista en la
construcción de carrocería y algunas autopartes de automóvil. En 1920, emigró hacia los Estados
Unidos donde trabajó algún tiempo para Henry Ford, para luego volver a Italia a aplicar todo lo
aprendido.
En esta empresa ya introdujo algunas innovaciones, como el parabrisas inclinado y la calandra
horizontal y colaboró en el diseño de coches como el Fiat Zero. Para 1930, Battista rompe la
sociedad con su hermano para fundar su propia empresa, la Carrozzeria Pinin Farina, cuya base la
estableció en Turín.
Era costumbre de los fabricantes de automóviles de la pre-guerra, encargarse de los chasises y
sus componentes, encargando del aspecto esterior del auto a los carroceros. En la actualidad, es
un dolor de cabeza para los coleccionistas encontrar la perfección en la restauración de uno al
ser estos modelos únicos en su especie ya que los carroceros solían hacer sus trabajos a mano.
la Carrozzeria Pinin Farina se convirtió con el tiempo en una casa especializada de renombre
teniendo entre sus clientes a renombrados políticos, artistas y hasta las casas reales; mientras
que la fama de Battista ya pasaba las fronteras.
La Segunda Guerra Mundial detuvo todo tipo de actividad porque los fabricantes habían cambiado
los automóviles por los tanques. Cuando la situación volvió a la normalidad, Battista tuvo que
soportar uno de los momentos más difíciles de su vida: su fábrica era prácticamente destruida a
raiz de un incendio. Tuvo que hacer denodados esfuerzos para levantar su negocio y reabrir sus
puertas, en 1947.
Ahora los clientes cambiaron de personajes millonarios a los mismos fabricantes. Alfa Romeo,
Lancia y FIAT eran sus principales clientes. Pero tiempo después entablaría una unión que lo
marcaría de por vida: Ferrari. La relación fue tan fructífera que hasta el día de hoy la casa
Pinifarina diseña varios de sus mejores modelos.
La fama de Battista Farina era colosal en el mundo del automóvil. De acorde al nombre de su
fábrica, Battista solicita al gobierno italiano el cambio de apellido Farina, por Pininfarina,
petición que es aceptada en 1961. Casi al mismo tiempo, su fábrica cambia de nombre a
Pininfarina S.p.A. Tras este cambio, Battista Pininfarina deja su cargo como máximo de la
empresa a su hijo Sergio y a su yerno Renzo Carli, retirándose a reposar y disfrutar de su vejez.
Battista Pininfarina murió apaciblemente el 3 de abril de 1966, dejando a su hijo el legado de
una gran casa de diseño que en el día de hoy goza del esplendor que siempre perdurará en sus
autos.
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